Windows 10 está configurado por defecto para que los programas, las aplicaciones y los videojuegos, se instalen en el «disco local C». Sin embargo, cada vez son más habituales los ordenadores con dos o más discos duros, con disco duro y SSD, y configuraciones parecidas. Y en estos casos nos interesa saber cómo cambiar esta configuración para poder elegir dónde instala Windows 10 los programas a cada momento.

Cambiar dónde se instalan programas y apps en Windows 10

Aunque Windows 10 venga configurado por defecto para instalar los programas en el «disco local C», tan solo tenemos que seguir los pasos que describimos a continuación para poder cambiar dónde se instalan los programas en Windows 10:

  1. Abre el menú de Configuración de tu PC con Windows 10.
  2. Abre el apartado de Sistema y ve después a la sección de Almacenamiento.
  3. Después haz click en ‘Cambiar la ubicación de almacenamiento del contenido nuevo’.
  4. Elige aquí dónde se instalan los programas en Windows 10 revisando cada apartado.

En este menú de configuración del almacenamiento vas a poder elegir dónde se instalan las aplicaciones por defecto, dónde se guardan los documentos, dónde se va a almacenar la música, dónde se guardan las nuevas fotos y vídeos, y así con cada tipo de fichero. Algo realmente útil porque podemos elegir de manera pormenorizada cómo organizar nuestros discos duros, SSD y medios de almacenamiento local.

Aunque en este menú de configuración vamos a cambiar dónde se instalan los programas en Windows 10 por defecto, en cualquier instalador nos dejará elegir de forma manual. Es decir, que siempre podremos elegir que un determinado programa, una app o un videojuego, se instale en otro medio de almacenamiento que no sea el que tengamos configurado por defecto. Lo mismo nos ocurrirá al guardar imágenes, fotografías, vídeo, música y cualquier otro tipo de archivo en nuestro ordenador.

Tengo SSD y disco duro ¿dónde debería instalar los programas, apps y juegos?

Si tienes en tu ordenador con Windows 10 instalados un SSD y un disco duro, el propio sistema operativo Windows 10 debería estar instalado en el SSD. Esto hará que el sistema, en general, funcione de una manera más rápida. Pero los programas, aplicaciones y videojuegos, sin embargo, se pueden instalar sin ningún tipo de problema en el disco duro. No afectará de manera notable al rendimiento; de hecho, en videojuegos usar el SSD no hará que ganemos fps de una forma especialmente notable.

Tan solo software muy puntual, y muy recurrente, debería ir en el SSD. Archivos como fotografías, vídeos, y demás, puede ir todo al disco duro convencional. Y con estos ajustes para cambiar dónde se instalan los programas en Windows 10 es, precisamente, como podemos simplificar que esta configuración con varios medios de almacenamiento local se administre de una forma mucho más sencilla.