Igual que el resto de sistemas operativos de Microsoft, Windows 10 nació con el color blanco como tono de contraste principal. Así que, por defecto, el ‘modo claro’ es el aspecto de Windows 10. Pero hace ya algún tiempo que la firma decidió introducir el modo oscuro para cambiar la interfaz y el aspecto de nuestro PC. Y no solo se modifica el aspecto, sino que además se consigue una sustancial reducción del consumo de energía, algo importante en ordenadores portátiles. Te explicamos cómo activar el modo oscuro de Windows 10 de la forma más fácil posible.

Cómo activar el modo oscuro en Windows 10

En Windows 10, por defecto todas las ventanas del sistema operativo se muestran con el color blanco de fondo, o con algunos tonos en gris, pero siempre con matiz claro. Pero podemos activar el modo oscuro para que todas estas secciones blancas del sistema operativo se cambien por el color negro, y para que todos esos tonos grises se vuelvan oscuros; al mismo tiempo, los textos pasan de estar en color negro al color blanco, para que todo se pueda visualizar de mejor manera. Esta es la forma de activar el modo oscuro en Windows 10:

  1. En el menú de Inicio, abre el apartado de Configuración.
  2. Ve a la sección de Personalización.
  3. Selecciona Colores en la barra lateral izquierda.
  4. En el apartado ‘Elige el color’cambia la opción Claro por Oscuro para activar el modo oscuro en Windows 10.

Qué ventajas tiene el modo oscuro y dónde se aplica en Windows 10

Aunque el modo oscuro de Windows 10 es una opción de interfaz que, a priori, parece afectar solo a lo estético, en realidad va mucho más allá. Lo que permite es cambiar las tonalidades a nivel estético, para conseguir un mayor contraste en la visualización del sistema y también de las aplicaciones. Sí, hay un componente meramente estético, y en los últimos años se ha impuesto la moda de estas interfaces con modo oscuro. Pero además hay otras ventajas como, por ejemplo, que al configurar el modo oscuro en nuestro ordenador vamos a conseguir reducir el consumo de energía.

Los colores negros, en las pantallas OLED, sencillamente no necesitan de energía. Es por eso que en los ordenadores portátiles, cuanto más tiempo se mantenga la pantalla en negro, o con más zonas en color negro, menos energía se consume y por lo tanto más autonomía conseguiremos. Y este modo de visualización, además, hace que la visualización de la pantalla provoque menos fatiga visual cuando la iluminación del entorno es escasa. Es decir, cuando es de noche, cuando las luces están apagadas, o cuando estamos en interiores, por ejemplo.

Y al activar el modo oscuro en Windows 10 no solo vamos a modificar la forma en que se muestran los elementos del sistema operativo. Hay muchísimas aplicaciones y programas de Windows 10 que están preparados para este modo de interfaz y que, al poner modo oscuro en nuestro ordenador, también se van a adaptar de forma automática. Aun así, también hay algunas otras aplicaciones que todavía no han dado el salto a esta novedad y que, aunque cambiemos los ajustes de Windows 10, se van a mantener en el modo de visualización clásico del sistema operativo.